El Hogar de Niños Pereira de Banfield lleva 61 años trabajando por el cuidado y la protección de niños y niñas en situación de vulnerabilidad. En una entrevista con Patentate, la licenciada Bárbara Liberty y Guadalupe Bruna, integrantes del equipo de la institución, contaron cómo es el trabajo cotidiano y cuáles son los principales desafíos que atraviesan.
Actualmente, el hogar alberga a 36 niños y niñas, desde bebés hasta aproximadamente los 11 años. Se trata de chicos cuyos derechos fueron vulnerados y que, por decisión de los organismos de niñez y la Justicia, necesitan una medida de protección y alojamiento institucional.
Un espacio de cuidado
El objetivo del hogar es que los niños permanezcan allí el menor tiempo posible, mientras se trabaja para determinar si pueden regresar con su familia de origen o ampliada, o si corresponde otra alternativa, como una familia adoptiva.
Durante ese proceso, el equipo interdisciplinario acompaña cada situación de manera particular. Psicología, trabajo social, asesoramiento legal y otras áreas trabajan en conjunto para garantizar el bienestar de los chicos y sostener sus vínculos.
“No podemos borrar lo que pasó, pero sí podemos mejorarlo”, señalaron durante la entrevista, destacando la importancia de trabajar sobre la identidad y la historia de cada niño.
La importancia de salir del hogar
Uno de los desafíos que plantearon es lograr que los chicos puedan vincularse con la comunidad y desarrollar actividades fuera de la institución.
Actualmente participan de propuestas como fútbol, baile, arte, teatro y otras actividades, pero necesitan voluntarios que puedan acompañarlos y trasladarlos.
La idea es que puedan tener experiencias similares a las de cualquier otro niño: ir a practicar un deporte, asistir a un taller, encontrarse con otros chicos y construir vínculos por fuera del hogar.
Cómo colaborar
El hogar también necesita el apoyo de la comunidad para sostener su funcionamiento cotidiano. Entre las principales necesidades se encuentran:
- Alimentos no perecederos.
- Pañales y productos para bebés.
- Elementos de higiene.
- Ropa en buen estado.
- Donaciones económicas.
- Voluntarios para acompañar a los niños en sus actividades.
Las donaciones económicas pueden realizarse mediante el alias Hogar Pereira.
El hogar está ubicado en Alvear 920, Banfield, y quienes quieran colaborar pueden comunicarse a través de sus redes sociales, donde también se anuncian las convocatorias para voluntarios y las distintas actividades solidarias.
Una comunidad que acompaña
Durante la entrevista, Bárbara y Guadalupe remarcaron que el hogar busca mantener sus “puertas abiertas” y fortalecer el vínculo con la comunidad.
También destacaron que muchos de los niños que pasan por la institución mantienen el contacto después de regresar con sus familias o comenzar una nueva vida junto a una familia adoptiva.
Después de 61 años, el Hogar Pereira continúa sosteniendo una tarea que requiere compromiso, recursos y, sobre todo, acompañamiento. Porque, como expresaron durante la charla, educar y cuidar a un niño es una responsabilidad que involucra a toda la comunidad.





