El abogado especialista en empresas, dirigente y armador territorial analizó el impacto del cortoplacismo en la producción y el empleo. Planteó la urgencia de superar la grieta con consensos maduros, jerarquizar la dirigencia y proyectar obras estructurales para Lomas de Zamora.
En el cierre de una nueva edición de Paténtate, Ale Trotta conversó mano a mano con Cristian del Rosario —abogado corporativo, asesor de pymes y dirigente vinculado al armado político y empresarial bonaerense—. A lo largo de la charla, del Rosario expuso una mirada crítica sobre la falta de visión estratégica en la dirigencia argentina, remarcó las dificultades cotidianas que asfixian al entramado productivo y convocó a construir acuerdos programáticos que trasciendan los calendarios electorales.
«Estamos sobrepasados de identidad: nos preocupa más encasillar al otro que ver qué propuesta tiene. Llevamos años tratando de inventar la rueda cada cuatro años, cuando lo que necesitamos son políticas públicas con sentido de trascendencia que beneficien al conjunto.»
Pymes y desarrollo productivo: la trampa de la falta de planificación
Desde su experiencia en el asesoramiento legal y corporativo a pequeñas y medianas empresas, del Rosario señaló que el empresario argentino es un «sobreviviente» que oscila de manera permanente en el péndulo de los cambios bruscos de reglas de juego.
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El modelo internacional: Tomó como referencia experiencias de países con sistemas políticos disímiles (desde China hasta Alemania o Estados Unidos), donde el común denominador para el desarrollo de las pymes radica en la planificación estatal sostenida, el financiamiento accesible y un sentido estratégico claro de inserción productiva.
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Modernización laboral con diálogo: Respecto a los regímenes laborales, sostuvo que las leyes deben actualizarse frente a la litigiosidad excesiva, pero advirtió que cualquier reforma debe nacer de consensos reales y no de imposiciones coyunturales por dos votos en el Congreso. Reivindicó el rol indispensable de la representación sindical y llamó a desterrar prejuicios mutuos entre trabajadores y empresarios.
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Políticas que perduran: Puso como ejemplo que la Argentina ya consolidó acuerdos sociales transversales e incuestionables en materia de soberanía sobre Malvinas, gratuidad de la educación universitaria y derechos humanos, demostrando que existe capacidad comunitaria para fijar rumbos comunes.
«No podemos tener una discusión donde el que piensa distinto sea un enemigo a destruir. Si una reforma laboral o productiva cambia a la mitad cada dos años, nadie puede proyectar ni contratar a un empleado más. Tiene que ser un esquema de ganar-ganar donde gane toda la sociedad.»
Conurbano sur: gestión local, obras estructurales y el valor de los clubes
Al evaluar la situación de Lomas de Zamora y los distritos de la región, el dirigente reconoció aciertos de gestión como la recuperación de espacios públicos —destacando la transformación del Parque Finki en Temperley—, pero alertó sobre el déficit de planificación industrial y de infraestructura de gran escala.
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Conectividad y servicios básicos: Subrayó que problemáticas históricas como la cobertura de cloacas o la falta de accesos rápidos y troncales entre la zona sur y la Ciudad de Buenos Aires demandan planes de ejecución que superan cuatro o cinco mandatos de gobierno, obligando a oficialismos y oposiciones a sentarse a la misma mesa.
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Compromiso vecinal: Relató el caso de militantes y vecinos que realizaron relevamientos exhaustivos de bacheo cuadra por cuadra en sus barrios, insistiendo en que el rol del Estado municipal debe ser articular con la comunidad y transformar ese diagnóstico en respuestas concretas, evitando que la gestión se limite al marketing.
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El rol social de los clubes de barrio: Resaltó a los clubes y sociedades de fomento como el verdadero semillero de contención, valores y pertenencia donde se forja la identidad y el deporte argentino, rechazando de plano las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y defendiendo su naturaleza como asociaciones civiles sin fines de lucro.
«El deportista argentino no juega por la plata: juega por el club donde creció, por los compañeritos, por la familia y por el barrio. Los clubes son un espacio de contención social irremplazable y tienen que seguir en manos de sus socios.»
Armado territorial y el debate que viene
Hacia el tramo final, del Rosario se refirió a su participación en la Usina de ideas y equipos técnicos bonaerenses junto a referentes territoriales, y detalló la invitación al Foro Bonaerense para una Nueva Mayoría que tendrá lugar en Casa Sur (Banfield) para abordar propuestas integrales de seguridad en la provincia de Buenos Aires.
Concluyó que el verdadero desafío de la época no pasa por definirse «en contra» de un adversario, sino por presentar diagnósticos técnicos rigurosos y propuestas positivas que devuelvan la certidumbre a la ciudadanía.





